Crecida

Él era todo calma antes de aquella lluvia repentina;
un callado manantial.
Manso, una bestia en estado de reposo.

Ahora lo ves dominado por el enojo,
lleno de tanta fuerza y furia;
capaz de llevar consigo
todo cuanto cruce su camino.

Lo puedes escuchar rugir cual león.
Amenazando a todo ser
que intente traspasar sus revolcadas aguas,
ya oscurecidas por el agresivo recorrer
de su viejo camino
marcado con huellas extrañas.

¿Quién se atreve a invadir su territorio
mientras lo alimenta el gigante de la montaña?
Su torrente impetuoso, ¿quién lo mira sin sentir espanto?

¿Dónde, dónde… Las corrientes de ese río?

Bajo la escasa y seca sombra
de ese árbol solitario,
que entre círculos deambulan
hambrientos buitres su corona,
está un hombre que se mece
entre la muerte y un quieto canto; Sigue leyendo «¿Dónde, dónde… Las corrientes de ese río?»